Recapital es un procedimiento que permite erogarles a los socios de las empresas que obran en la economía real los capitales necesarios a su desarrollo haciendo presión sobre su capacidad económica potencial y también para mejorar su rating en base a las análisis previstas por el nuevo Acuerdo de Basilea (Basilea II) en vigor desde 2007.

El procedimiento Recapital prevé dos opciones contextuales: una inversión de la impresa financiada a las normales condiciones de mercado y una erogación no repetible a los socios superior al coste efectivo de la inversión realizada por la empresa.

La inversión de la impresa debe tener para objeto bienes instrumentales útiles para su actividad y puede ser financiada por medio de mutuo, préstamo, leasing, alquiler a largo plazo y otras técnicas de financiación.

La erogación a los socios puede ser a título de pago de bienes personales, de anticipación sobre promesa de adquisición de títulos o por varios otros motivos.

Inmediatamente después del pago de la factura relacionada con los bienes por parte de las empresas o de la sociedad de leasing o de alquiler, los socios reciben la erogación.

El procedimiento es falto de cualquier riesgo tanto para la impresa como para los socios y está caracterizada por la máxima trasparencia y por la absoluta legitimidad.

Con el procedimiento Recapital se obtienen consistentes ventajas económicas y financieras.

La ventaja económica es igual a la diferencia entre erogación neta a los socios y el coste efectivo de la inversión de la impresa.

Puesto que el coste de la inversión es físicamente deducible, por coste efectivo de la financiación a la impresa de entiende la diferencia entre precio de adquisición de los bienes más intereses (o total de los leasing o alquileres) menos el relativo ahorro fiscal.

Para hacer un ejemplo, si el coste de la financiación a la impresa fuese igual al coste de los bienes de 100 más intereses de 15, el coste efectivo sería 115 menos 45 de impostas ahorradas, por lo tanto 70. Y si la erogación neta a los socios fuese 90, la ventaja económica sería 20, sin considerar los intereses sobre la misma erogación.

La ventaja financiera es tanto inmediata como en total.

La ventaja financiera inmediata es la misma erogación menos el eventual alquiler anticipado. En sustancia, según el ejemplo sobre dicho, los socios recibirían 90 mientras que la impresa o no pagaría nada o pagaría 10 o 15 de alquiler de leasing anticipado.

La ventaja financiera total es igual a la ventaja económica. De hecho, en total, la impresa debería pagar 115 menos 45, es decir 70, mientras que los socios recibirían 90.

Por lo que concierne a Basilea II, la operación incide en la análisis cuantitativa de los datos económicos-financieros. De hecho, por efecto del procedimiento, aumenta la capacidad de la empresa de producir recursos y renta, mejorar la relación entre medios propios y endeudamiento, que representa un aumento del grado de fianza de los socios hacia la empresa. En definitiva, la operación mejora sensiblemente el rating de la empresa.